Nunca he sido una persona especialmente madrugadora, así que tiene gracia que yo esté escribiendo este post. De hecho, los primeros 25 años de mi vida, me encantaba dormir toda la mañana, y siendo sincera, ahora también me gusta hacerlo de vez en cuando.

Sin embargo, todos sabemos que las personas más eficientes se despiertan pronto y empiezan antes que el resto del mundo. Por eso me di cuenta, como nueva emprendedora, que estaba dejando de lado unas horas muy valiosas cuando empiezo el día más tarde de lo que podría y cuando no organizo el día antes de que empiece.

Aunque no forme parte del club de las 6 de la mañana, con el tiempo he empezado a madrugar cada vez más y ahora empiezo el día motivada y con energía, justo lo contrario que hace unos años.

Cómo empiezas el día, cómo desayunas, a qué ritmo te despiertas, cambia totalmente el tono del día. Esto tiene un sentido: el cerebro funciona de manera automática, lo que haces a primera hora se replica a lo largo del día.

En este artículo, voy a compartir 9 trucos que me han ayudado a que las mañanas sean mi momento favorito del día:

1. Poner la alarma lejos de la cama.

Lo primero que necesitas es tomar una decisión firme sobre la hora a la que quieres despertarte. Después este fue el siguiente paso que me ayudó a dejar de silenciar la alarma y seguir durmiendo. Haciendo esto conseguirás despertarte a la hora que necesitas en lugar de posponer la alarma y dejarla hasta el último minuto para empezar el día a la carrera.

2. Beber un vaso de agua nada más levantarme.

Estamos deshidratados después de 8 horas de sueño y el cerebro es un 75% agua, tiene sentido beber para despertarlo, ¿no? Puedes poner también el zumo de medio limón para limpiar el organismo por dentro. Alucinarás del efecto energizante del agua, quizá no necesitas tanto café como pensabas…

3. Tres minutos de ejercicio.

Estiramientos de yoga, 25 burpees o lo que más te guste (si, a esta hora es importante estar motivado). Ayudará a activar tu metabolismo, encender tu ritmo cardiaco y así tu sangre fluirá mejor por tu cuerpo.

4. Respirar.

Como sabes, la respiración tiene un gran impacto en tu salud, energía y estado mental. Más oxígeno = más energía. Además la respiración actúa como relajante para el sistema nervioso y así empezarás con tranquilidad y calma desde primera hora.

5. No mirar el teléfono hasta 30 mins después de despertarte.

Lo que más me ha ayudó fue comprarme un despertador para no tener que utilizar el móvil. Antes podía perder literalmente media hora mirando redes, email o contestando mensajes. Esto hace que tu cerebro se desenfoque y pierda la atención del verdadero foco del día. Concéntrate en lo que estás haciendo: ducharte con mimo, al enjabonarte y lavarte el pelo, desayunar saboreando y disfrutando la comida (sin pantallas)…

6. Escribir.

Dedicar 10 minutos a escribir lo que he soñado, 3 cosas por las que estoy agradecida o simplemente lo que se me pase por la cabeza, me ayuda a centrar la cabeza. Recomiendo vivamente el libro de Julia Cameron: El Camino del Artista, si te interesa despertar tu creatividad.

7. Dormir bien.

Estos son algunos trucos que marcan la diferencia de tu sueño:

  • Intenta irte a la cama siempre a la misma hora (al menos entre semana).
  • No utilices el móvil 1 hora antes de irte a la cama.
  • Duerme en una habitación lo más oscura posible.
  • No utilices la cama para ver una peli o mirar instagram: sólo dormir.
  • Reduce tu consumo de café y azúcar durante el día, especialmente a partir de la hora de comer.
  • Duerme al menos 7h.

8. Prepararme un desayuno rico para motivarme.

Cuando sabes que tienes un desayuno increíble esperándote… ¡merece la pena no ir con prisas! Puedes prepararte un smoothie o un pudding de chia la noche anterior o tener los ingredientes listos para tus tostadas favoritas. Así te levantarás con más ganas.

9. Tener claro lo que quiero hacer ese día.

¿Cuáles son tus objetivos? Cuanto más claro lo tengas, más rápido saltarás de la cama. Puedes escribir 3 cosas que quieres conseguir ese día, sobre todo las más difíciles o las que más pereza te dan. Cuando las escribes ya no hay escapatoria. Pero sólo 3 que luego la vida es complicada.

Como os contaba, cómo empiezas el día, cómo desayunas, a qué ritmo te despiertas, cambia totalmente el tono del día. Esto tiene un sentido: el cerebro funciona de manera automática, lo que haces a primera hora se replica a lo largo del día. Por ejemplo, si pospones la alarma, tenderás a posponer tus tareas, si comes sano, tenderás a elegir bien tu alimentación, etc.

Estos pequeños trucos me han ayudado un montón a vivir más tranquila y presente en el momento, además de sacar mucho más provecho de las mañanas, y sentirme mucho más creativa. ¿Con cuál te quedas?